Armonización de las prohibiciones de circulación
La proliferación de prohibiciones de circulación para los vehículos pesados y su falta de armonización constituye un obstáculo importante para la realización de transporte de larga distancia. En perjuicio especialmente de los operadores extranjeros, con un conocimiento menor de las variadas normativas de todo ámbito que las establecen y unas consecuencias también más gravosas: en muchos casos los conductores quedan inmovilizados en áreas de descanso durante el periodo de prohibición, con el consiguiente deterioro de las condiciones de su descanso.
Las restricciones se configuran como un obstáculo importante a la libre circulación de mercancías, que constituye un derecho para los operadores de los estados miembros.
Consideramos que la apertura de corredores abiertos 24 horas todos los días de la semana constituye una prioridad muy importante. Su consecución sería especialmente necesaria para un país periférico como España, cuyas mercancías tienen que cruzar varios países hasta llegar a sus puntos de destino.
En el resto de los recorridos las prohibiciones de circulación deberían limitarse a aquellos itinerarios y franjas horarias en los que fuera previsible la saturación
de las infraestructuras, por ejemplo en la cercanía de las grandes ciudades y de los lugares de mayor atracción para el transcurso de los periodos de ocio.
Sería necesario, además, el establecimiento de unos horarios uniformes, para evitar que cada país, o cada autoridad competente las fije de forma independiente y desconocida para los operadores extranjeros.