Se ha dicho en muchas ocasiones que el transporte por carretera constituye un fiel termómetro de la situación económica general, porque refleja de forma bastante inmediata las variaciones en la producción y el consumo. Por ello, la situación del sector es en este momento verdaderamente grave.
Muchas de las medidas que fueron establecidas tras los acuerdos del 11 de junio 2008, sobre todo las que tenían una mayor importancia cuantitativa, como los aplazamientos de las cuotas de la seguridad social o las deducciones en el impuesto de actividades económicas, en este momento o han desaparecido o están a punto de hacerlo. Sin embargo, la situación que las hizo necesarias no ha hecho desde entonces sino agravarse y las perspectivas de una mejora se van alejando en el tiempo.
El análisis que de la realidad sectorial se realiza a menudo por las instituciones comunitarias no suele valorar las mejoras, verdaderamente importantes, que ha realizado nuestro sector, tanto en materia de emisiones como en cuanto a su seguridad. En España el número de accidentes con vehículos pesados se ha reducido durante los últimos años de forma muy importante.